Antecedentes de Smart Contracts en España

En el año 2000, trabajando en Banesto, tuve la oportunidad de colaborar en la definición de un nuevo protocolo de pagos orientado a B2B (grandes importes), para negocios de compra-venta de ancho de banda de comunicaciones.

Con la perspectiva de los años y el desarrollo de las tecnologías, considero que aquello fue posiblemente la primera implementación de “smart contracts” de mundo, aunque en aquella época no lo llamábamos así. Le llamamos “pago condicionado“. Y comercialmente B2Bnet.

Aunque hay que reconocer que los pagos con técnicas escrow y los créditos documentarios ya incluyen conceptos precursores de esta tecnología.

Una entidad gestora de una “bolsa-mercado de telecomunicaciones” (Iber-X) ponía a disposición de mayoristas y minoristas la posibilidad de contratar minutos de voz de llamadas internacionales o ancho de banda de comunicaciones internacionales IP para Internet.

Las entidades participantes aportaban una cantidad económica en una cuenta puente asociada a su cuenta principal (en Banesto o en otra entidad) que constituía una garantía en la licitación, los ofertantes de tráfico ofrecían sus paquetes y los comparadores ajustaban sus ofertas hasta que uno ganaba la puja. Establecida la condición ganadora, se ejecutaba el pago del comprador al vendedor y se perfeccionaba el contrato de compra venta en base a condiciones de acuerdo marco. Se liberaba la garantía del resto de participantes y la parte no consumida de la transacción realizada.

La transacción daba lugar a la reconfiguración automática de switches y routers que habilitaba las comunicaciones entre los nodos de los participantes en la transacción.

Las transacciones se firmaban con la firma electrónica de los participantes de forma muy parecida a la gestión de las carteras digitales asociadas a la cibermonedas, con certificados que gestionábamos en Banesto.

Este nuevo medio de pago tuvo una cierta resonancia en prensa, de la que aun quedan ecos:

B2Bnet-pago-condicional

Antecedentes de Blockchain en España

titulos-cambiariosEn el año 1999 participé en FESTE, Fundación para el Estudio de la Seguridad de las Telecomunicaciones, en el diseño de los primeros esbozos de lo que algo después fue un proyecto pionero de gestión digital de endosos de títulos cambiarios.

En el proyecto “PISTA –  FIRMA – Titulos cambiarios electrónicos” que se desarrolló con el impulso del Ministerio de Ciencia y Tecnología en el año 2002, con participación de FESTE, Banc Sabadell y el bufete de abogados Roca Junyent entre otras entidades, se desplegó un sistema cambiario electrónico experimental de gestión de títulos cambiarios endosables desmaterializados, que presenta muchas similitudes con la ciberdivisa bitcoin y la infrastructura que le da soporte blockchain.

Un título valor, como una letra de cambio o un pagaré, es un documento mercantil por el que una persona física o jurídica, librador, ordena a otra, librado (frecuentemente una entidad financiera), el pago de una determinada cantidad de dinero, en una fecha determinada o de vencimiento. Si el propio librador acude al librado (el banco en el que tiene la cuenta) con el documento, obtiene dinero en efectivo.

El pago del título se puede realizar al librador (que redacta el documento conforme a la normativa) o a un tercero llamado beneficiario, tomador o tenedor, a quien el librador ha transmitido o endosado la letra de cambio. Cuando el último tomador acude al librado, puede obtener dinero en efectivo o puede pedir que le haga una transferencia.

El sistema ideado en aquella época tenía, entre otros, los siguientes componentes:

  • El Gestor de Títulos Cambiarios  Electrónicos (GTCE),  como entidad encargada de gestionar  los títulos cambiarios.  Puede haber multitud gestores y prestan servicios de custodia y gestión de títulos cambiarios electrónicos. Es cada una de las entidades que acceden a la Fuente de Verdad (o a la Cadena de Bloques del sistema, si se utilizara este modelo tecnológico) para registrar los endosos, dejando constancia del endosante y del endosatarios. Equivale a la función de la cartera de una ciberdivisa.
  • La Entidad de Timbrado (ET), entidad centralizada que recibe las  solicitudes de “timbrado de efectos” de los GTCE y, y expide los timbres firmando electrónicamente los títulos correspondientes. Conlleva el aspecto de liquidación de efectos timbrados como fase de la recaudación de la liquidación del Impuesto de Actos Jurídicos Documentado. El timbre, es de aplicación según la Ley Cambiaria y del Cheque, el Texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados y el Reglamento del Impuesto sobre Transmisiones Patrimoniales y Actos Jurídicos Documentados.
  • Los Prestadores de Servicios de Seguridad (PSS), como entidades que prestan, entre otros,  servicios informáticos de seguridad y servicios de gestión de certificados digitales.
  • La Fuente de Verdad (FV), es la entidad que ofrece el seguimiento y garantía de las operaciones,  asegurando la unicidad y firma de los títulos electrónicos, así como su endoso, manteniendo el control del tenedor de los títulos desde que se libran hasta su retorno. Este es el rol que en la actualidad podría implementarse con blockchain, dejando que esta infraestructura pueda ser reproducida por todos los intervinientes.
  • Las Entidades Financieras (EF), son las instituciones que prestan los servicios financieros necesarios, como librado, como financiador o como gestor de cobro.
  • Los usuarios (U) que ejercen de libradores formando el título y cobrándolo o transmitiéndolo, o ejercen de beneficiarios, tomadores o tenedores, aceptándolo como medio de pago y conservándolo hasta el vencimiento, con el consiguiente cobreo del librado, o transmitiendo (es decir, endosándolo) antes a un nuevo beneficiario.

La operativa de uso es que los usuarios que van  a manejar sus títulos cambiarios electrónicos  (TCE) se conectan mediante Internet a una Gestora de  Títulos Cambiarios Electrónicos (GTCE).

En ella pueden expedir un título, firmar electrónicamente su endoso, o dirigirlo al librado para su cobro. En la expedición se genera el timbrado de efectos, si el título es uno de los que requieren timbre para su validez

El endosatario o beneficiario puede comprobar en su propio GTCE que le ha llegado el documento electrónico, y también puede  firmar electrónicamente un nuevo endoso, o dirigirlo al librado para su cobro.

Todos los GTCE acceden a la FV para conocer el estado de los títulos en relación con sus clientes. También las EF acceden a la FV al vencimiento para pagar al beneficiario seún las instrucciones de pago que consten en el título o en la información asociada por el GTCE

Los Prestadores de Servicios de Confianza Digital o Prestadores de Servicios de Seguridad (PSS) aportan servicios complementarios como expedición de certificados utilizados en las firmas electrónicas.

En la elaboración de las especificaciones funcionales del proyecto, participaron Tecsidel, y diferentes organismos, como el Ministerio de Hacienda, Ministerio de Economía, Ministerio de Justicia, Banco de España, la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la Confederación Española de Cajas de Ahorros, la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y la Asociación Española de Banca.

Como puede apreciarse, el reto de evitar el “doble gasto” como se denomina en el marco de bitcoin, aquí se denomina “unicidad” de documento o “unicidad de fin

 

¿Qué es notarizar?

Cuando un informático de origen hispano utiliza la palabra “notarizar” posiblemente se refiere a un concepto que ha interiorizado a partir de leer documentación técnica producida en el ámbito anglosajón, por personas que no tienen conocimientos jurídicos sino ideas vagas propias de la gente de la calle en países de tradición jurídica de “common law”.

Luego lo superpone por lo que la gente de la calle de su país de tradición legal romana-germánica entiende por notario y escribano y mezcla churras con merinas, sin conocimientos jurídicos reales para respaldar esa interpretación resultante.

Notarizar en este contexto se interpreta como atestiguar que un documento concreto existía en una fecha dada y, eventualmente, que una persona alegaba alguna reivindicación respecto al documento.

Este tipo de gestión de evidencias electrónicas (cuando se realiza en el mundo digital) se puede llevar a cabo con una firma electrónica y un sello de tiempo.

También se puede gestionar, de forma más compleja, mediante Blockchain.

Pero, en todo caso, es una pequeña fracción de lo que verdaderamente engloba la palabra “Notarizar” en un país como España.

En España y en los países latinos existe el “Notariado Latino” que ampara las actuaciones de notarios y escribanos alineados con la legislación sobre el notariado, que en España se refiere de forma principal al Código Civil, a la Ley del Notariado de 28 de mayo de 1862 (con sus correspondientes actualizaciones y al Reglamento Notarial (Decreto de 2 de junio de 1944, por el que se aprueba con carácter definitivo el Reglamento de la organización y régimen del Notariado) con sus correspondientes actualizaciones.

Respecto a la intervención notarial, el Reglamento señala (artículos 143 y siguientes) estos aspectos:

(…)

Los documentos públicos autorizados o intervenidos por notario gozan de fe pública, presumiéndose su contenido veraz e íntegro de acuerdo con lo dispuesto en la Ley.

Los efectos que el ordenamiento jurídico atribuye a la fe pública notarial sólo podrán ser negados o desvirtuados por los Jueces y Tribunales y por las administraciones y funcionarios públicos en el ejercicio de sus competencias.

(…)

La autorización o intervención del instrumento público implica el deber del notario de dar fe de la identidad de los otorgantes, de que a su juicio tienen capacidad y legitimación, de que el consentimiento ha sido libremente prestado y de que el otorgamiento se adecua a la legalidad y a la voluntad debidamente informada de los otorgantes e intervinientes.

Dicha autorización e intervención tiene carácter obligatorio para el notario con competencia territorial a quien se sometan las partes o corresponda en virtud de los preceptos de la legislación notarial, una vez que los interesados le hayan proporcionado los antecedentes, datos, documentos, certificaciones, autorizaciones y títulos necesarios para ello.

Esto no obstante, el notario, en su función de control de la legalidad, no sólo deberá excusar su ministerio, sino negar la autorización o intervención notarial cuando a su juicio:

1.º La autorización o intervención notarial suponga la infracción de una norma legal, o no se hubiere acreditado al notario el cumplimiento de los requisitos legalmente exigidos como previos.

2.º Todos o alguno de los otorgantes carezcan de la capacidad legal necesaria para el otorgamiento que pretendan.

3.º La representación del que comparezca en nombre de tercera persona natural o jurídica no esté suficientemente acreditada, o no le corresponda por las leyes. No obstante, si el acto documentado fuera susceptible de posterior ratificación o sanación el notario podrá autorizar el instrumento haciendo la advertencia pertinente conforme artículo 164.3 de este Reglamento, siempre que se den las dos circunstancias siguientes:

a) Que la falta de acreditación sea expresamente asumida por la parte a la que pueda perjudicar.

b) Que todos los comparecientes lo soliciten.

4.º En los contratos de obras, servicios, adquisición y transmisión de bienes del Estado, la Comunidad Autónoma, la Provincia o el Municipio, las resoluciones o expedientes bases del contrato no se hayan dictado o tramitado con arreglo a las leyes, reglamentos u ordenanzas.

5.º El acto o el contrato en todo o en parte sean contrarios a las leyes o al orden público o se prescinda por los interesados de los requisitos necesarios para su plena validez o para su eficacia.

6.º Las partes pretendan formalizar un acto o contrato bajo una forma documental que no se corresponda con su contenido conforme a lo dispuesto en el artículo 144 de este Reglamento.

(…)

Notarios y Blockchain

En el interesante evento NotarTIC celebrado en Sevilla en 2016, fueron muchos y relevantes los temas tratados.

Entre ellos el de la posibilidad de que Blockchain sustituya o preste infraestructura a los Notarios.

Y todo por una frase publicitaria de una plataforma de gestión de evidencias electrónicas basada en Blockchain que anunciaba que esta tecnología “mandaría de vacaciones a los notarios”.

Hace más de 20 años otra tecnología criptográfica mencionaba los e-notarios como entidades que dejarían constancia de documentos y transacciones digitales y fue un estímulo para la puesta en marcha de entidades de certificación como FESTE, impulsada por notarios y corredores de comercios, con el resultado de dar soporte a la firma electrónica mediante certificados obtenidos con intervención notarial.

 

Fundación de Judiciary Blockchain

Tras largos debates, varias personas que trabajamos en el ámbito de la modernización de la justicia, hemos creado el grupo de trabajo Judiciary Blockchain, que se refiere a las posibilidades de uso de tecnologías de registros replicados de diario de transacciones (RJT) Replicated Journal Technologies en la administración de justicia, como una de las herramientas de apoyo a la preservación del documento judicial electrónico y el expediente judicial electrónico.

Preferimos ese término al de DLT (Distributed Ledger Technologies) porque pensamos que refleja mejor el concepto de preservación de evidencias electrónicas y de su precedencia.

Permitidme presentaros a los fundadores.

De izquierda a derecha,  Alfonso Gutierro , Patricia González Corral y Julián Inza

El grupo está abierto a la participación de todos los interesados y está disponible en Linkedin. Ver información de Judiciary Blockchain en LinkedIn.